Pareciera que vivimos inmersos en la creencia de que cuanto más complicado es algo, más beneficioso resulta. Si es simple y sencillo damos por hecho que no puede ser demasiado bueno. Cuanto mayor es la complejidad y esfuerzo que tenemos que invertir para conseguir algo, más valioso consideramos el resultado. Y esta errónea creencia (sólo tenemos que mirar la naturaleza para comprobar que no es así), es aplicable igualmente al Feng Shui.


En muchas ocasiones veo como, tras hacer una consulta de Feng Shui, se presta más atención y se pone antes en práctica recomendaciones aparentemente más “complejas” sobre el mapa Bagua, el flujo del Chi o el equilibrio de los cinco elementos, en la creencia de que al ser algo más complicado y difícil de entender será mucho más beneficioso. Obviamente todas las recomendaciones son importantes pero, sería un gran error empezar la casa por el tejado y olvidarnos de los cimientos: vivir rodeados sólo de lo que nos hace felices.


A medida que vayamos poniendo esta premisa en práctica, generaremos el hábito de adquirir cada vez menos objetos y discerniremos mejor cuáles queremos que entren en nuestra casa y cuáles no. Pero puede que al principio necesitemos hacer una “limpieza” a fondo y sacar de una vez lo que hemos estado acumulando durante años.


¿Y por qué es tan importante deshacernos de lo que ya no nos sirve? Porque genera un VACÍO


Tendemos a llenar todo el espacio del que disponemos. Si tenemos dos armarios, llenaremos dos armarios. Si tenemos cinco armarios y un trastero, llenaremos cinco armarios y un trastero. Pero si queremos que entren cosas nuevas, primero tenemos que generar espacio libre. Nada de lo hagamos con Feng Shui funcionará en un espacio atestado de objetos.


Las excusas que usamos para convencernos de que es mejor guardarlo todo son infinitas:

  • “Por si adelgazo”
  • “Por si se vuelve a llevar”
  • “Por si lo necesito”
  • “Porque es muy valioso”
  • “Porque me hizo mucha ilusión en su momento”
  • “Porque me costó mucho esfuerzo conseguirlo”
  • “Porque me lo regaló alguien especial”
  • “Porque no sé a quién dárselo”


Y mi favorita: “Porque tengo espacio de sobra”


Podría llenar un libro explicando los motivos por lo que es tan beneficioso generar este “vacío” y no creo que tuviese ninguna utilidad, ya que sólo poniéndolo en práctica podrás experimentar y entender de lo que hablo. Así que te animo a vaciar tu casa y llenarla sólo con lo que te hace feliz. Te adelanto que aún siendo un proceso simple (o quizás precisamente por ello) es tremendamente poderoso.